Ecología,  Entrevista

Nueva Constitución y Derechos de la Naturaleza

Entrevista a Juan José Martin, exconvencional constitucional. En la primera entrevista de Voces del Maipo, el nuevo ciclo de entrevistas de Revista Cajón del Maipo, realizadas a través de Instagram por Benjamín Bustos, editor de nuestra revista, contamos con la presencia de Juan José Martin, exconvencional constitucional por el distrito 12 y también coordinador de la Comisión de Medio Ambiente, Derechos de la Naturaleza, Bienes Naturales Comunes y Modelo económico, quien nos explicó en detalle los pilares de la propuesta de nueva Constitución.

Por Ignacio Pascual V.

En el marco de un debate público altamente contaminado por las mentiras y las imprecisiones de autoridades políticas y la desinformación que circula a través de distintas campañas, panfletos, videos e incluso declaraciones en medios de comunicación como radios y televisión; la entrevista con Martin se caracterizó por su claridad y constante citas al documento oficial.

Martin, quien es estudiante de Ingeniería Civil de la Pontificia Universidad Católica de Chile (PUC) y que fue hasta hace muy poco convencional constitucional por las comunas de La Florida, La Pintana, Pirque, Puente Alto y San José de Maipo destacó que, de aprobarse la propuesta, Chile sería el primer Estado ecológico del mundo.

En este sentido, uno de los avances importantes es la consagración de los derechos de la naturaleza. Cuestión que no es nueva- ya en 2006 EE.UU. incorporó esta perspectiva en su ley- y que para el caso Latinoamericano cuenta con el antecedente de la Constitución ecuatoriana, redactada en 2008.

Al respecto, el también fundador de la Ong Cverde, explicó que otorgar derechos a la naturaleza es la herramienta más robusta para protegerla. Si bien, hasta ahora se han entregado deberes al Estado relacionados a la protección ambiental y a la protección de los derechos ambientales, estos han sido insuficientes. Un ejemplo de esto es el derecho a vivir en un ambiente libre de contaminación – el único derecho ambiental consagrado en la actual Constitución- y conocidos son los reiterados casos de vulneración de este derecho.

Respecto de las críticas de algunos sectores con relación a otorgar derechos a la naturaleza y a los animales, Martin argumentó que hoy en día los derechos no son exclusivos de los seres humanos per se o por su capacidad de defenderlos, “hoy las empresas tienen derechos, también se otorgan derechos a niñas, niños y adolescentes y ellos mismos no van a defenderlos, tiene que haber alguien que los defienda. Al final, si tomas eso en consideración, tiene mucho sentido otorgar derechos a la naturaleza para protegerla es un mejor mecanismo jurídico”, dijo el exconvencional.

A esto se suma la creación de la Defensoría de la Naturaleza (Art. 148) un “órgano autónomo, con personalidad jurídica y patrimonio propio”, según versa la propuesta constitucional y cuya función será la de promoción y protección de los derechos de la naturaleza y de los derechos ambientales asegurados en la propuesta constitucional.

Al respecto Martin explicó que esta Defensoría -junto a la Defensoría del Pueblo- tomaran una actitud proactiva en la defensa de los derechos consagrados en la carta magna, “pero también intentarán evitar casos de vulneración y ayudarán a la población a educarse, capacitarse y así generar una cultura de protección de los DDHH y de la naturaleza. Te ayudarán no solo levantando una causa para tribunales, habrá alguien en el Estado a quien acudir cuando ocurran situaciones de vulneración de derecho, en la que muchas veces no comprendemos cosas tan técnicas”.

Democracia ambiental y participación ciudadana

Si en la actualidad la Constitución del 80’ sostiene un modelo de democracia estrictamente representativa, es decir la elección de representantes para que ellos tomen las decisiones de forma casi exclusiva, la propuesta constitucional “lo que hace es abrir las opciones democráticas a través de distintos mecanismos de democracia participativa como las iniciativas populares de leyes y de derogación de leyes; las iniciativas populares de reforma constitucional y los referéndums a nivel regional”, detalló Martin.

Junto con esto, los gobiernos regionales pasarán a ser asambleas regionales con mayores herramientas de fiscalización, al igual que los concejos municipales, quienes junto con poseer mayores atribuciones se les exige mayor compromiso con la consulta ciudadana, “tienen el deber de consultar a la ciudadanía a través de espacios de audiencias públicas – lo que ocurre en todos los niveles del Estado- y se debe invitar a la sociedad a dar su opinión en distintas materias”, dijo el exintegrante de la Convención.

De esta manera, la participación ciudadana en el contexto de un Estado ecológico promueve la práctica de la democracia ambiental, estrechamente relacionada con los compromisos internacionales del Estado chileno, como fue la firma del Acuerdo de Escazú.

“Los tres pilares de la democracia ambiental son el derecho de acceso a la información, el acceso a la justicia ambiental y el derecho a la participación, todo eso está en la propuesta actual. Esta Constitución se configura a través de diferentes mecanismos que se complementan para generar una mejor democracia”, especificó Martin.

Otra expresión de la aplicación de estos principios en la actual propuesta es la reducción de los quórums de reforma constitucional y de las leyes, “se levantan los cerrojos diseñados deliberadamente en la actual Constitución donde ciertas minorías podían ejercer veto a las mayorías, la conocida democracia tutelada”, explicó el joven exconvencional.

En palabras sencillas, Martin explicó que la propuesta constitucional “fue diseñada para dar una caja de herramientas para que la sociedad pueda tomar decisiones de manera más democrática, a la vez que está más resguardada de los incumplimientos tanto del Estado como de privados”.

Gestión de cuencas y protección de glaciares

En los artículos 137 (“El estado garantiza la protección de los glaciares y del entorno glaciar, incluyendo los suelos congelados y sus funciones ecosistémicas”) y 146 (“Quedan excluidos de toda actividad minera los glaciares, las áreas protegidas, las que por razones de protección hidrográfica establezca la ley y las demás que ella declare”) de la actual propuesta quedan protegidos constitucionalmente los glaciares, fuentes cruciales de agua para la vida.

Estos artículos, celebrados por diversas organizaciones sobre todo en un contexto de crisis ambiental e hídrica, fueron puestos en contexto por Martin debido a su relación con la gestión del agua a través del manejo de cuencas en nuestro país, caracterizado por su glaciodependencia.

“Chile en materia de seguridad hídrica está bastante bajo porque si nos quedamos sin glaciares, nos quedamos sin agua. Chile depende de los glaciares de la cordillera de Los Andes para tomar agua. Consagramos el derecho humano al agua y los derechos de la naturaleza, pero nada de esto sería factible si nos quedamos sin glaciares, había que protegerlos” comentó el exconvencional.

En esa línea, Martin también informó sobre la desprivatización del agua – manteniendo la inapropiabilidad de la misma y cambiando la figura de derecho de aprovechamiento por el de autorización de uso- y la creación de la Agencia Nacional del Agua (artículo 144).

Al crear la Agencia Nacional del Agua (ANA) como un órgano autónomo constitucional, de carácter técnico y de gestión nacional, sacamos del ciclo político la gestión del agua. Hoy en día, la Dirección General de Aguas (DGA) es el principal organismo que gestiona el agua en Chile y depende del Ministerio de Obras Públicas, es parte del gobierno”, explicó Martin.

Junto a la ANA quedó establecida la figura de los “consejos de cuenca” para centrar la gestión del agua, “ahí entran todas las personas relevantes de la gestión de agua de cada cuenca como aquellos autorizados a usarla, comunidades indígenas, gobiernos regionales y comunales, la sociedad civil y todo ente democrático, para elegir cómo gestionar el agua”, especificó el exconvencional en entrevista con Bustos.

Hacia el final de la entrevista Martin fue consultado sobre su evaluación del proceso constituyente, el que valoró profundamente como una instancia real de construcción de sociedad entre todas y todos, “escribir una Constitución es el sueño que todo país puede tener para avanzar en mejorar” y agregó que “es la instancia más grande, no hay nada más grande y estar vivos cuando ocurre este proceso es algo muy especial para todos”.

Con el actual despliegue de los equipos de campaña para informar sobre la propuesta de nueva Constitución, Martin manifestó su interés y compromiso de visitar el territorio si es que los invitan para realizar algún conversatorio o actividad de difusión del texto, “los exconvencioales tenemos todas las ganas de ir a explicar todo lo que podamos explicar del texto”, cerró Juan José Martin, nuestro primer entrevistado de Voces del Maipo.

Revisa la la entrevista acá abajo:

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