El sábado 8 de agosto se vivió una gran experiencia en la montaña del Cajón del Maipo, que convocó a cerca de 50 personas en un trekking solidario, llegando a Morro Bayo, ubicado en el sector de Lagunillas, a 2655 msnm, travesía que duró aproximadamente 7 horas, sumando el viaje de ida y vuelta.
Por Cristian Valderrama
La actividad se realizó con el objetivo reunir fondos para costear el tratamiento de la distrofia muscular de Duchenne que afecta al pequeño Nicolas Godoy, de 9 años, niño cajonino que se encuentra actualmente EE.UU. junto a sus padres, continuando su proceso médico, donde recibe una terapia de última generación.
Cabe señalar que esta enfermedad es un trastorno genético grave que causa debilidad muscular progresiva, afectando principalmente a varones desde la primera infancia. Los primeros signos incluyen dificultad para caminar, caídas frecuentes y retraso motor. No tiene cura, pero los tratamientos mejoran la calidad de vida.
Aunque el medicamento forma parte del estudio clínico y es financiado por la farmacéutica, la familia debe cubrir otros gastos asociados al proceso médico, como traslados, controles médicos, exámenes y los costos de permanencia en Estados Unidos han generado una carga económica que continúa creciendo. Hasta ahora han reunido cerca de $57 millones, pero aún necesitan alrededor de $142 millones para completar el proceso médico y mantener la atención
Pablo Bastidas, tío de Nicolás y parte de la organización, cuenta que ya se han llevado a cabo varios trekkings solidarios anteriormente, y se seguirán realizando a futuro, pues la meta aún se encuentra lejos.
Fue así como desde tempranas horas de la mañana, los “caminantes solidarios” se reunieron en Plaza de San José de Maio, para luego llegar en vehículo hasta el centro de Ski Lagunillas, lugar desde donde comenzó la travesía hasta Morro Bayo, con un paisaje cubierto de nieve, ofreciendo maravillosas vistas, pudiendo apreciar fauna silvestre, con cóndores y caranchos volando muy cerca, para el asombro y alegría de los participantes, los que llegaron en su integridad hasta el punto de destino.


La majestuosidad de la montaña
Tras el término del exitoso trekking, que ofreció bastante esfuerzo físico, sobre todo en último tramo de bajada, Pablo Bastidas, muy feliz por la convocatoria y respuesta de los participantes, indicó: “Fue realmente maravilloso, hubo una combinación de colores increíble. Cuando las nubes comenzaron a subir, aparecieron destellos de colores azules en el cielo, junto al sol. Nosotros hemos hecho varias rutas, y cada una tiene un atractivo particular. Al llegar a Morro Bayo disfrutamos de una vista majestuosa, fue muy conmovedor contemplar a la naturaleza en su máxima expresión”.
Comenta que lleva cerca de dos años realizando este tipo de actividades en beneficio de su sobrino, y que los denominados “trekkings solidarios” ya poseen una identidad, “puesto que la gente que viene ha tomado la bandera de Nicolás. Se ha formado un grupo muy lindo, de gran corazón, y cada vez se van sumando más personas, que invitan a amigos, familiares, etc.”
Aprovechando el espacio, agradece a Jorge Lepe, integrante del directorio del Club Andino Chile, por abrir las puertas del Centro de Eski Lagunillas para la actividad, así como a todos quienes formaron parte de esta nueva ruta, por su compromiso y la ayuda que brindan a Nicolás en su lucha contra la distrofia muscular de Duchenne.

Testimonios
Marcela Román llegó desde Paine a San José de Maipo para ser parte de esta nueva aventura en la cordillera del Cajón del Maipo. “Este es mi tercer trekking junto a este bello grupo, y el primero en la nieve. Valió la pena todo el esfuerzo, y me llena el corazón poder ayudar a Nicolás y su familia. Me gustaría que sanara y pudiera tener una vida como los demás niños. La verdad me conmueve mucho todo esto. ¡Te mando un abrazo y toda la buena energía del mundo!”, dice emocionada.
En tanto, Óscar Lanzaro, turista uruguayo, y fotógrafo, que se encontraba en nuestro país de vacaciones, visitando a un amigo, con quien comparte el amor por el trekking, y lo invitó a ser parte de esta ruta solidaria, señala: “Realmente hermosa la montaña. En Uruguay no podemos hacer este tipo de actividades, o sea, hacemos senderismo, pero no a este nivel. Ya he estado antes en Bariloche, en la montaña, y esta es mi primera vez en Chile. La verdad fue una experiencia espectacular, y te digo algo, que también he dicho en otros lugares: la gente local a veces no valora tanto lo que tiene, y cuando viene alguien de otro país, como yo, en donde no tenemos montaña, no tenemos esta nieve, estos paisajes, les hacemos ver y entender mejor sus bellezas naturales”.
Más allá de los kilómetros recorridos, el desnivel y el esfuerzo que significó alcanzar la cumbre de Morro Bayo, la jornada dejó en evidencia que la solidaridad también puede abrirse camino en la montaña. Cada paso de los cerca de 50 participantes representó un aporte para Nicolás y su familia, quienes continúan enfrentando un complejo proceso médico lejos de casa. Y mientras la meta económica todavía está lejos de alcanzarse, los “caminantes solidarios” ya preparan nuevas rutas, demostrando que cuando una comunidad se une por una causa, la esperanza puede llegar tan alto como las propias cumbres del Cajón del Maipo. Trekking Solidario se sigue ejecutando en distintos atractivos naturales, puedes seguirlos en su página y sumarte a la próxima salida.
Para mayor información sobre nuevas rutas de trekkings solidarios a futuro, puedes contactar a Pablo Bastidas: Instagram @pablo.maipo | +56 9 9036 9769





