Naturaleza

Crean fondo especial para proteger la población de pumas en el Cajón del Maipo

Instrumento compensará económicamente a ganaderos que sufran pérdidas por el ataque del felino a cambio de evitar su persecución y caza furtiva.

Fotografía: Puma en Alfalfal, Cajón del Maipo. Nicolás Guarda

Nadie sabe exactamente cuántos pumas hay en nuestro territorio, ni por dónde se desplazan ni cuáles son sus hábitos depredatorios. No hay estudios de población ni distribución. Una docena de cámaras trampa instalas por el proyecto GEF, Corredores Biológicos de Montaña, intentan obtener datos. Análisis de sus heces hacen sospechar que su fuente de alimento principal lo constituye el conejo.

El puma o “león de montaña” (puma concolor) es el carnívoro silvestre más grande del país, alcanzando tallas de entre 1,40 a 2,40 metros. Está y ha estado siempre presente en el Cajón del Maipo, aunque rara vez se deja ver. Nadie sabe con exactitud cuántos ejemplares hay, por donde circulan ni el detalle de sus hábitos depredatorios. Solo hay estimaciones, como que su dieta principal la componen los conejos (en un 80% a un 85%). El resto, un sinnúmero de animales pequeños e incluso ganado doméstico, principalmente potrillos. Aquí es donde se produce un problema. Desde inicios de la década de los 80 su caza está estrictamente prohibida en Chile, donde su estado de conservación es “vulnerable” o “en peligro”, aunque sus poblaciones se han mantenido estables o incluso han aumentado en áreas protegidas como en el Parque Nacional Torres del Paine, donde su conservación ha impulsado un próspero negocio de tours de avistamientos. De hecho se considera que en la actualidad Torres del Paine es uno de los mejores lugares del mundo para poder ver a este majestuoso felino en su hábitat natural (leer abajo).

Texto: Héctor Rojas Marchini / Fotos: Wayajapuma – Nicolás Guarda

Fotografía: Puma Torres del Paine. Wayajapuma.

Sin embargo enfrenta peligros. Al ser considerado un animal perjudicial para la ganadería, es fuertemente acosado y cazado furtivamente. En la localidad de El Manzano algunos ganaderos, como Fidel Ortega, tienen registro de estos ataques durante este año. “Supimos de un potrillo que murió”, comentó.

Por esta razón, y con el objetivo de proteger la especie y desincentivar su cacería, el Proyecto GEF, Corredores Biológicos de Montaña, del Ministerio del Medio Ambiente, ha impulsado un proyecto innovador y diseñado para el Cajón del Maipo. La creación de un fondo de compensación ganadero al cual los productores locales de carne pueden optar a cambio, obviamente de comprometerse a no perseguir la especie e implementar sistemas eficientes de manejo que no atenten contra los ecosistemas de montaña. Desde el área de Sustentabilidad del proyecto GEF,se dio a conocer a Revista Cajón del Maipo, los detalles de esta iniciativa.

“En la actualidad no existen estímulos para denunciar y dejar registro de los ataques de la fauna silvestre al ganado. Estos hechos deben ser denunciados al Servicio Agrícola Ganadero (SAG), pero esto no ocurre. Por la sencilla razón de que los ataques se registran en lugares lejanos, de difícil acceso y con poca conectividad. Además, para los ganaderos, no hay una retribución o beneficio por denunciar y todo queda en el ideario colectivo, como un rumor de montaña de que el ataque ocurrió. A través del Fondo de Reposición Ganadero justamente estamos creando este registro señalan en el Proyecto GEF,Hugo Díaz, quien hasta hace poco era el encargado de Sustentabilidad del Proyecto GEF, pero que al momento de cerrar el presente reportaje había dejado de prestar funciones en el Proyecto entregó a la Revista Cajón Del Maipo detalles de la iniciativa.

¿Existen registros históricos de ataques de pumas antes de la activación de este fondo?

Muy pocos, por lo que hemos conversado con el SAG, al menos en la Región Metropolitana.

¿Cuál es la realidad de la población de pumas en el Cajón del Maipo?

Hay mucha falta de información. Hay estudios que se han hecho en la Cuarta Región, también en la Sexta y hacia el sur en Aysén. Pero en la Región Metropolitana y menos en San José de Maipo, no tenemos ningún estudio de población, ni distribución ni de hábitos. Esa es la realidad.

¿Y qué piensan hacer al respecto?

Lo que estamos tratando de hacer como proyecto GEF, en conjunto con otros equipos de biodiversidad y gestión ambiental local es que con esa falta de información poder generar una respuesta para un tema que está muy presente: la convivencia entre la actividad ganadera y la fauna silvestre. Pero sin datos duros. Solo tenemos la percepción de que estos ataques ocurren y muchos relatos, pero sin evidencia. Por eso hay que determinar cuántos de esos relatos son atribuibles al puma y cuántos son culpa de perros asilvestrados. Porque en San José de Maipo ese es un tremendo problema, especialmente en El Toyo y El Manzano. Entonces, queremos sincerar las cifras.

¿No hay ni siquiera una estimación de la población de pumas en el Cajón del Maipo?

No. Ni datos de abundancia ni de distribución. Nada. Cero.

Ustedes tienen desplegadas cámaras trampa en varios sectores del Cajón, ¿no es así?

Así es. Estamos focalizados en algunos sectores, justamente para poder estimar su presencia. Verificar si está o no presente. Ese es nuestro principal objetivo.

¿Cuántas cámaras tienen instaladas y en qué sectores?

Hay unas 10 ó 12 cámaras, en varios sectores.

¿Se ha detectado la presencia de pumas?

Sí. Tenemos al menos una cámara con registro. Queremos saber cuántos hay, por dónde se desplaza, Estamos estudiando la factibilidad de ponerles radio collares.

¿En qué sector se han avistado?

Eso, por el momento no lo vamos a informar por un tema de conservación y para no crear alarma pública. Queremos proteger al puma, no podemos decir dónde están. Sabemos que hay gente que reacciona mal con la presencia de estos grandes felinos. Pero si la pregunta es si hay o no pumas, la respuesta es que sí hay. Eso no es un secreto para nadie.

¿Cómo opera el fondo?

Las agrupaciones de ganaderos ponen un monto de dinero y como proyecto ponemos otra parte. De esta forma ellos pueden reponer los animales que pierden. Opera de manera comunitaria, no con asegurados individuales. Las organizaciones deben estar constituidas como una organización funcional y agrupación ganadera. La idea es que puedan implementar un sistema de gestión y de gobernanza de las pérdidas que perciban por ataques de fauna silvestre.

¿Cuáles son sus características?

Funciona con reglas bastante simples y ajustadas a las necesidades de los ganaderos. Existe otro sistema de seguros formales o agroseguros, no resulta cómodo para los ganaderos Tienen que bajar a la ciudad desde la montaña, que es su ámbito de trabajo, a firmar un contrato de 5 ó 6 páginas. Nuestro fondo no es burocrático ni engorroso. Consiste en que ellos ponen un porcentaje del fondo y el otro porcentaje lo pone el proyecto GEF. Ellos valorizan los animales y, según ese avalúo, se les paga. El fondo garantiza el pago del 80% del valor del ganado ante la afectación por fauna silvestre.

¿Y qué pasa cuando se registra un ataque?

El seguro se paga en función de los criterios que se establecieron previamente con cada una de las agrupaciones. Lo primero es que el seguro solo se paga frente a ataques de fauna silvestre, no por muerte por ataques de perros, ni por congelamiento ni por hambre ni por sed ni por desbarrancamiento. Solamente por ataques de fauna silvestre. Ellos muestran la evidencia en su comunidad, se designa un comité de evaluación del fondo. Pero son ellos, dentro de su agrupación, quienes deciden si se paga o no se paga, si fue un ataque de fauna silvestre o no. Son autónomos e independientes de la opinión que pueda tener el SAG. Pero es requisito indispensable para el cobro del seguro, que se denuncie el ataque ante el SAG antes de 48 horas. Nosotros les entregamos una cámara de fácil manejo para que recojan la evidencia. Además deben ser animales identificados con los crotales de seguimiento sanitario del SAG (tarjetas de identificación auricular asociadas a un dueño).

¿Cuántas agrupaciones de ganaderos están inscritas en este fondo?

Dos. Las Tórtolas, con 25 ganaderos y El Manzano, con 15.

¿Cómo se valorizan los animales y cuánto se paga en caso de ataque?

Hay rangos, según el tipo de animal, su edad y su grado de exposición a los ataques. Los más caros de asegurar son los potrillos. Esto tiene su explicación. Los estudios muestran que entre el 80% y 85% de la dieta de un puma son conejos y el resto son potrillos y otros animales. Osea, dentro del ganado doméstico, el potrillo es que el que tiene más riesgo del ataque.

¿Cuál es el objetivo principal del fondo?

Dar respuesta a los ganaderos al anhelo de encontrar solución a la afectación por fauna silvestre. Reconoce que existe un problema de convivencia con fauna silvestre en el territorio, pero que se puede manejar de manera respetuosa con el medio ambiente y haciéndose cargo de que el ganadero sufre daños a consecuencia de esto. Al restituir el valor del ganado perdido y fomentar las buenas prácticas ganaderas. Se busca mejorar la actividad ganadera, hacerla más sustentable y así proteger la biodiversidad y por otro lado la conservación de las especies de fauna silvestre que tienen que cohabitar. Esta es nuestra premisa, se puede cohabitar siendo responsable.

¿También evitar de esta forma que los ganaderos persigan y maten pumas?

Al reponer lo que pierden por los ataques se exige que no afecten la fauna silvestre y, entre ésta, a los pumas. La respuesta natural es tratar de eliminar la razón del problema y nosotros creemos que la solución no es eliminar los ataques sino convivir con la fauna silvestre con buenas prácticas ganaderas. Por ejemplo, instalar corrales de parición aislados en primavera/verano, con distractores luminosos y rejas electrificadas para que los animales puedan parir tranquilos y los recién nacidos puedan estar tranquilos por un buen tiempo. Mejorar la carga animal de los predios, que tiene que ver con la sustentabilidad de la flora del lugar, porque si metemos ganado por sobre la capacidad de tolerancia del territorio estamos apuntando al exterminio de los pastos en el lugar incluso a niveles irrecuperables. Además hay que considerar los efectos del cambio climático. El embalse El Yeso tiene un retroceso respecto de su cota máxima de, por lo menos, un kilómetro, hay vegas que se están secando. Eso es un indicador duro. El cambio climático hay que abordarlo con buenas prácticas ganaderas incluso mejorando la rentabilidad de los ganaderos. La sustentabilidad no es solo ambiental, sino económica y social. Por eso es necesario, además, mejorar la rentabilidad de los ganaderos. Porque ocurre un fenómeno: ellos se sacrifican todo un año, dos años o tres criando el ganado y cuando bajan a venderlo a pie de cerro, les dan unos precios que no se condicen para nada con el precio que tiene la carne en la bandeja del supermercado. Un kilo en el supermercado puede valer entre $ 4 mil y $ 9 mil, pero a orilla de cerro pagan $ 1 mil el kilo o menos. Por eso estamos en una experiencia piloto de acortar la cadena entre el productor y el destino en frigoríficos.

Estudiamos la dieta del puma en dos sectores del Cajón del Maipo

El ingeniero agrónomo y ex investigador del Laboratorio Fauna Australis Wild Life Conservation, Nicolás Guarda, sabe de pumas.

En el marco su tesis doctoral en el Programa de Ciencias de la Agricultura de la U. Católica, encabezó en 2010 un estudio sobre la dieta del felino en el río Olivares y el Fundo Cruz de Piedra. En esa ocasión tuvo un encuentro frente a frente con su objeto de estudio: “Estábamos con Víctor Escobar, de la Red de Observadores de Aves y Vida Silvestre, en Río Olivares registrando las pariciones de las ovejas. Víctor estaba interesado en la interacción cóndor/ovejas. Yo estaba más interesado en la interacción puma/ovejas. Teníamos un puesto de observación en una ladera debajo de una piedra grandota. Instalamos un telescopio y Víctor se puso a observar las ovejas y los buitres (cóndores). Yo subí para ver si encontraba algo interesante, posiblemente heces de puma. Estaba bajando, había bastante viento, era septiembre u octubre. De repente veo algo que venía subiendo por la misma ladera que yo bajaba. Pensé que era un gato chico, un colocolo, o algo así. Saltó una piedra y me doy cuenta de que era un puma. Se me quedó mirando un buen rato, fue muy emocionante. Me observaba con mucha curiosidad. Se agazapó un poco y después de un rato se fue. Alcancé a sacar la cámara, porque la había guardado en la mochila y tomé las fotografías. Cada uno siguió su camino después de ese fugaz y hermoso encuentro.

¿Existe una conducta natural del puma de atacar ganado doméstico?

Nosotros estudiamos la dieta del puma en el Cajón del Maipo en dos sectores fundamentalmente: en río Olivares, donde hay harta ganadería ovina y caprina y en el fundo Cruz de Piedra, de propiedad de Gasco, donde hay vacunos y equinos. Efectivamente el puma come ganado. Eso es indiscutible. En general, en cualquier parte del mundo donde coexisten el ganado con carnívoros silvestres, ya sea lobos, osos o pumas, son víctimas de los depredadores. En parte, porque en el proceso de domesticación han perdido gran parte de las conductas antidepredatorias.

¿Y qué descubrieron?

En el Cajón del Maipo detectamos restos de ovino en la heces de puma que colectamos, no recuerdo la proporción exacta, pero puede ser entre el 10% y 30%. Además, pudimos verificar eventos de depredación de pumas a corderitos principalmente, que tenían signos coherentes con ataque de puma. Entonces efectivamente ocurre, pero las diferencias que hemos tenido con los ganaderos es en cuanto a la magnitud de la depredación. En el Cahapoal, por ejemplo, se responsabiliza al puma como del 80% de las pérdidas de ganado equino, según una encuesta que hicimos como a 93 personas. Y otras causas casi no aparecían mencionadas. Tratamos de hacer un estudio específico de mortalidad de ganado equino, pero no nos fue bien. Ahora, el puma caza ganado, eso es así. Pero creemos que los ganaderos pueden sobrestimar las pérdidas que les genera el puma. No tenemos evidencia robusta, sino solo circunstancial de esto. Por eso, buscar formas de mitigación o de compensación que permitan re distribuir los costos de conservación de los carnívoros silvestres y compensarlos por sus pérdidas es una medida tremendamente positiva. Acá en Chile es un tema más complejo, pero funciona bien en Europa donde hay organismos que se dedican exclusivamente a esto.

La próspera industria turística del avistamiento de pumas en Torres del Paine

En el Parque Nacional Torres del Paine existe una pujante actividad turística relacionada con el avistamiento de fauna silvestre y fundamentalmente pumas. Una de las empresas que realiza tours de avistamientos de estos grandes felinos es Wayajapuma, la que colabró con nuestra Revista Cajón del Maipo con una serie espléndidas imágenes que hablan por sí solas.

Fotografía: Puma Torres del Paine. Wayajapuma.

Wayajapuma es una empresa familiar que lleva en el mercado más de 25 años trabajando por la conservación de las especies del Parque Nacional Torres del Paine y sus alrededores. Sobre sus servicios, señalan que “contamos con el guía más experimentado en búsqueda de pumas de la Patagonia (José Vargas Muñoz), lleva su vida dedicada a conocer estos felinos. Hemos colaborado en investigaciones y cadenas de televisión nacionales e internacionales, tales como BBC, National Geographic, cadenas de la televisión de China, Suiza, Francia etc. Para nosotros es muy importante que nuestros clientes conozcan la vida silvestre de este maravilloso lugar, para que de esta manera entiendan lo importante que es cuidar y proteger especies delicadas como el Puma o el Huemul, especies que están en estado Vulnerable de conservación”.

Facebook Comments
comparte y siguenos en redes sociales:

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *