Obtienen histórico registro de un gato andino en el Cajón del Maipo

Cámaras trampa instaladas por el proyecto GEF Corredores Biológicos de Montaña del Ministerio del Medio Ambiente en el Santuario Cascada de las Ánimas

Texto: Héctor Rojas Marchini

A las 01.29 de la madrugada del martes 26 de junio, cuando la mayor parte del país duerme, un pequeño felino es fotografiado mientras camina lentamente en medio de la oscuridad entre los cerros del Santuario Cascada de las Ánimas. El evento, imperceptible para todos por lo aislado del lugar, revelaría más tarde la inédita presencia de un gato andino (leopardus jacobita) en su ubicación más austral en Chile hasta ahora, modificando la pauta de distribución de la especie y dando paso a una nueva etapa en la coordinación de los esfuerzos tendientes a la conservación de la biodiversidad del Cajón del Maipo.

Es tan escaso, tan huidizo y tan poco conocido que, al igual que su primo lejano, el leopardo de las nieves de los Himalaya (panthera uncia), se le conoce como “gato fantasma”.

Justamente en el grave peligro de extinción que enfrenta radica la importancia del inédito registro obtenido gracias a cámaras trampa instaladas el Santuario Cascadas de las Ánimas en el marco del proyecto GEF Corredores Biológicos de Montaña del Ministerio del Medio Ambiente en Alianza con ONU Ambiente.

Las fotografías, tres en total, fueron obtenidas a la 1 con 29 minutos y 46 segundos de la madrugada del martes 26 de junio, a cerca de 2.000 metros de altura, mientras la ciudad de Santiago, la más densamente poblada del país, duerme a unos 56 kilómetros de distancia.

Registro cámara trampa

El hallazgo tiene emocionados, con razones de sobra, a los impulsores del proyecto y, especialmente al equipo del Santuario Cascada de las Ánimas. “Estamos dándonos cuenta de lo relevante que fue, ya que son datos que van a ser históricos en cuanto a las pautas de distribución de las especies. Con este hallazgo la distribución del gato andino se mueve más al sur que cualquier registro anteriormente encontrado. Los miembros del equipo Alianza Gato Andino, que es la organización que investiga a este felino en Perú, Bolivia, Argentina y Chile, fue la primera que nos dio a entender la importancia de este registro, no sólo porque sea el más austral, sino porque son poblaciones que podrían ser están totalmente separadas totalmente distintas de las que están más al norte”, asegura Tomás González Astorga, del Santuario Cascada de las Ánimas, uno de los primeros expertos en enterarse del descubrimiento.

Según publica el proyecto GEF Corredores Biológicos de Montaña en su página web (www.gefmontana.cl), la ubicación más austral de este felino era hasta hace poco en los alrededores del centro de esquí Valle Nevado. “Este registro es de gran importancia para la conservación y el conocimiento de esta especie, uno de los felinos más desconocidos del mundo y el más amenazado de América. El gato andino es de tamaño pequeño y se puede confundir fácilmente con un gato doméstico. No obstante su larga y gruesa cola anillada lo hace inconfundible. Este felino, además de su relevancia desde el punto de vista ecológico, es una importante especie desde el punto de vista cultural, considerándose sagrada en el mundo andino al ser incorporado en ritos y creencias religiosas”, describe la publicación del proyecto GEF que dio a conocerla presencia del ejemplar.

Para Tomás González Astorga, “este felino es tan raro de ver, que hay expertos que llevan 20 años investigándolo y que jamás han visto uno frente a frente, sólo a través de fotografías. Es uno de los cinco felinos más amenazados del planeta y del que menos se sabe”.

Red de santuarios privados

Tomás González destacó la importancia de los santuarios privados protegidos en los esfuerzos de conservación de las distintas especies y que permitió detectar la presencia de este escurridizo carnívoro. “El proyecto GEF estableció una alianza con la red de santuarios (www.redsantuariosrm.org) privados de la Región Metropolitana, 11 en total. Es la única región en Chile en la que los privados conservan y protegen más que el propio Estado. Por esta razón el Ministerio del Medio Ambiente comenzó a darse cuenta de las áreas de conservación privada y coordinaron una alianza. Esta red está súper activa”.

De esta forma, con el objetivo de monitorear a los carnívoros que habitan en el Cajón del Maipo, el proyecto instaló cuatro cámaras trampa en el Santuario Cascada de las Ánimas, en una extensión de unas 50 hectáreas. Los aparatos han registrado hasta ahora la presencia abundante de zorros, varias especies de aves, roedores, reptiles, etc. En este proceso, a fines de junio, se registró la presencia del ejemplar de esta rara especie de felino. Para atraer a la fauna hasta las cámaras instaladas en puntos estratégicos, se utiliza como cebo la orina de lince, usado para captar la presencia de felinos como el puma.

“Ya se nos estaba pasando el tiempo de ir a revisar las cámaras y cambiar las tarjetas, que son tres meses. Ya era momento de ir. Con un primo empezamos a caminar hacia el lugar, sacamos las tarjetas y volvimos. Hablábamos de lo increíble que sería encontrar especies raras. Incluso bromeábamos con encontrar un gato andino. Él se llevó las tarjetas y me llamó a los 20 minutos. Era un gato andino. Me fui corriendo, no lo podíamos creer. Llamamos a la gente del Ministerio, todos saltábamos, todos emocionados”, recuerda Tomás González Astorga.

En opinión de los expertos involucrados en el proyecto, la presencia de esta especie implica que seguramente no estaba extinto en el Cajón del Maipo, sino que había logrado sobrevivir en pequeñas poblaciones de muy baja densidad.

La noticia de este importante descubrimiento fue difundida recientemente por el portal de naturaleza, medio ambiente, paisajes y actividades outdoor Ladera Sur, que destacó que a la fecha, la red de monitoreo de carnívoros del proyecto GEF Montaña, “ya cuenta con 58 cámaras instaladas, capturando en forma continua, 24 horas, 7 días a la semana”.

Registros históricosSegún destaca la información oficial que dio a conocer el proyecto GEF Corredores Biológicos de Montaña, “los registros de la especie son siempre escasos y cada uno de gran relevancia para ampliar el conocimiento de la misma. Prueba de ello es que para la Región Metropolitana no se tenían registros desde el año 1870, cuando el naturalista alemán Rodolfo A. Philippi describe la especie a través de la piel de un animal muerto en el sector de La Dehesa. Luego de este hallazgo, nada se supo acerca de la especie hasta casi 150 años después. El año 2014 un visitante pudo ver y fotografiar un ejemplar camino a Valle Nevado. Luego de este acontecimiento, a través de un monitoreo con trampas cámara en la zona, hace un año atrás se fotografió un individuo cerca del sector del ro de esquí El Colorado”.

comparte y siguenos en redes sociales:
error0